Friday, February 29, 2008

Por cierto...

Los relojes pesaron toda la semana y yo corrí mucho y lloré a ratos y hasta hoy puedo detenerme y respirar un poquito, aguantarme este dolor de cabeza motivo sobre-exposición al mundo laboral.

Y entre todo el ajetreo usted fue y es música, la mitad de la canción que siempre había querido cantar.

Monday, February 25, 2008

De una tarde

En Madagascar le presto mis piernas si usted promete paredes y me cuenta en el teléfono sus ficciones.

Friday, February 22, 2008

Manifiesto

Voy por ahí caminando tranquila, hace mucho ya que colgué las armas y las miradas recias.
Que nadie espere de mí una bofetada, si el peligro se avecina cambiaré de acera.
Respeto, y aquellos a los que no veo dignos de consideraciones los descarto sin violencia.
Pienso que hay más fuerza en un apretón de manos que en un golpe.
Daré mi opinión sin alzar la voz pero con palabras bien pensadas.
Me defenderé únicamente si el ataque es inminente y si no puedo esquivarlo.
Mi estabilidad ya no es negociable.

Thursday, February 21, 2008

Apología

Pocas veces lo digo pero es hora.

Gracias.

Sin querer parecer redimida, sin delirios de autoayuda y el poder está dentro de ti bla bla.

Es simple; en este momento me gusta mi vida, me agrada despertarme en las mañanas y ver a mis amigas en el trabajo, me encanta que el teléfono suene varias veces en el día, me pone una sonrisota inmensa en la cara (me fascina que esa sonrisa tenga nombre propio y que se me haya abotonado en el corazón).
No puedo esperar a leer el libro que me regalaron.
No puedo esperar a las 12:30 para leerlo, y ni que decir de las 4 de la tarde.
Me oxigena esto de sentir.

Monday, February 18, 2008

Pataletabotónica

Las niñas también lloran y la urticaria latente a ratos se manifiesta.
Cabecita de palma corazón de melón melón melón corazón corazón, haceme casito pero no tanto, haceme caritas haceme mimos que después de los remilgos yo te doy un besitobotón.

Thursday, February 14, 2008

Gusano de panza

Carita de ratón pasito de hormiga avanzó el día con mi gusano de panza haciendo protestas.
De un rinconcito a otro celebrando días de santos que de tan lejos parecían no aplicar. Ofrendando botones y faldas en telegramas.

El desamparo es contagioso, después de cuidar quien me cuida a mí?

De 36 a 600

Pendiendo de una cifra, errática y frágil.
Y mis manos atadas de este lado donde la vida se da por hecho y la muerte simplemente no parece una opción.

A ratos se sobrevienen esos momentos donde uno advierte que tanto quiere.

Monday, February 11, 2008

Prestado

Abrazada a las posibilidades, entrepiernada a ellas,
alineada con el tiempo, cómoda con su paso,
vestida de rosado,
la sonrisa a veces se hace la siniestra, mientras hurto frases de canciones –algo prestado, algo azul-.

Con ganas de hacer saber, de saber yo, de saberte.

Friday, February 08, 2008

Subsuelo

La corriente se condensa en el dorso ya impoluto de tacto, aflora la muy objetora de conciencia, alevosa se abre paso en las mejillas que estallan mansas e inexorables mientras se mira una pantalla de computador.

Wednesday, February 06, 2008

Inadvertida

Ser un lapicito de color rojo que se quedó guardado en una mesa de noche.
No se usa pero no se tira, un ornamento imperecedero camuflado entre ganchos de pelo, debajo de una libreta y un libro atesorado.

Tuesday, February 05, 2008

Disonando

La nariz adormecida de los días sin tregua.
Mis impertinencias antes de dormir
antes de pensar
antes de colgarme el consabido aviso en la frente
y dejar guardado el instinto de conservación.

Saturday, February 02, 2008

Bautizo

Como todo personaje que pasa por mi vida y hace méritos hoy le doy entrada oficial, su primera mención comienza con darle coordenadas en el mapa de letras que he venido trazando para no perderme de vista. Yo lo bautizo el Conversador de las 4.

Hablen, tienen tres minutos

Julio Cortázar

De vuelta del paseo
donde junté una florecita para tenerte
entre mis dedos un momento,
y bebí una botellas de Beaujolais,
para bajar al pozo donde bailaba un oso luna,
en la penumbra dorada de la lámpara
cuelgo mi piel y sé que estaré solo en la ciudad
más poblada del mundo.

Excusarás este balance histérico,
entre fuga a la rata y queja de morfina,
teniendo en cuenta que hace frío,
llueve sobre mi taza de café,
y en cada medialuna
la humedad alisa sus patitas de esponja.

Máxime sabiendo que pienso en ti obstinadamente,
como una ciega máquina, como la cifra que repite
interminablemente el gongo de la fiebre
el loco que cobija su paloma en la mano,
acariciándola hora a hora
hasta mezclar los dedos y las plumas
en una sola miga de ternura.

Creo que sospecharás esto que ocurre,
como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,
volviendo del paseo donde quizá juntases
la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí,
porque es preciso
que no estemos tan solos,
que nos demos un pétalo,
aunque sea un pasito, una pelusa.